El páncreas artificial para las personas que tienen diabetes tipo 1 se acerca a la realidad
En el mejor de los casos, este tipo de dispositivo automatizado liberará finalmente a las personas que tienen diabetes tipo 1 de las inyecciones que muchos necesitan cada día y de la necesidad constante de revisar los niveles de azúcar en sangre y monitorizar los alimentos que consumen como corresponde.
El dispositivo, producido a través de una colaboración de expertos de la Universidad de Boston, el Hospital General de Massachusetts y la Facultad de Medicina de Harvard lleva dos hormonas que son deficientes entre los diabéticos tipo 1, la insulina, que evita que los niveles de azúcar en sangre suban demasiado después de una comida, y el glucagón, una hormona que ocurre de forma natural que evita que los niveles de azúcar en sangre bajen demasiado.
Debido a que el dispositivo no depende de que un humano le provea información, se le llama un sistema “de ciclo cerrado”.
“Un sistema de ciclo cerrado bihormonal es posible y puede ayudar a mantener un promedio bueno de lecturas de azúcar en sangre “, explicó Edward Damiano, uno de los diseñadores del dispositivo, profesor asociado de ingeniería biomédica de la Universidad de Boston y padre de un hijo con diabetes tipo 1.
“Lo que hemos desarrollado es un software automatizado que toma decisiones y que usa fórmulas matemáticas para infundir varias cantidades de insulina y glucagón cuando sea necesario”, explicó.
La diabetes tipo 1 es una enfermedad en la que el sistema inmunitario del cuerpo, que normalmente protege contra infecciones y otras enfermedades, ataca las células sanas. En la diabetes tipo 1, el sistema inmunológico ataca las células beta del páncreas, lo que en efecto destruya la capacidad del cuerpo para producir insulina y controlar los niveles de azúcar en sangre.
Sin embargo, mucha gente no sabe que las células beta no son las únicas que resultan afectadas por el ataque autoinmune. Las células alfa, que producen la hormona glucagón, también resultan dañadas. El Dr. Steven Russell, de Harvard y colega de Damiano, declaró “hay una deficiencia funcional en las células alfa en la diabetes tipo 1, por lo que no actúan como debieran. No secretan glucagón de manera correcta, así que se pierde un nivel adicional de seguridad y el cuerpo lo compensa con hipoglucemia, una afección que puede provocar grandes sustos e incluso poner la vida en peligro”.
Por tal razón, decidieron agregar glucagón al páncreas artificial para aportar un nivel adicional de protección, señaló Russell.
En la versión actual del dispositivo, los investigadores dieron seguimiento a la glucosa en sangre a través de un sensor especial que colocaron dentro de una vena. Las versiones futuras del dispositivo utilizarán los monitores de glucosa en sangre continuos (CGM, por su sigla en inglés) que ya están disponibles, pero para este ensayo los investigadores querían una forma extremadamente precisa de medir los niveles de azúcar en sangre, de modo que la única variable fuera la formulación matemática usada para programar la administración de insulina y glucagón.
Once personas con diabetes tipo 1 participaron en las pruebas iniciales y se estudiaron en experimentos de 27 horas. Durante ese tiempo, estuvieron conectados a páncreas artificiales y comieron alimentos ricos en carbohidratos (los carbohidratos se transforman en glucosa en el cuerpo).
El dispositivo respondía al incremento de los niveles de azúcar en sangre con la administración de insulina. En seis personas, el dispositivo alcanzó un nivel de glucosa en sangre promedio de 140 miligramos por decilitro (mg/dl), que está dentro del rango que establecen las directrices de atención de la American Diabetes Association. Sin embargo, cinco personas absorbieron la insulina mucho más despacio de lo esperado, lo que generó bajadas graves del azúcar en sangre, por lo que fue necesario recurrir a alimentos adicionales.
Los investigadores se sorprendieron con la diferencia significativa en las tasas de absorción del azúcar en sangre, por lo que dieron marcha atrás, ajustaron la fórmula matemática y volvieron a probar el dispositivo en un segundo experimento. Esta vez, alcanzaron un nivel de glucosa en sangre promedio de 164 mg/dl, que está un poco por encima del objetivo de la ADA. Sin embargo, no hubo casos de hipoglucemia que necesitaran intervención.
Los investigadores aseguraron que las personas que usen la bomba se liberarán de las inyecciones diarias. En cambio, podrían necesitar cambiar la bomba de sitio cada tres días y el lugar de monitorización de la glucosa una vez a la semana. Aún no se ha desarrollado la integración en un mismo sitio de la administración de hormonas y la monitorización de la glucosa, aunque es el objetivo final.
En el siguiente ensayo, los investigadores esperan administrar al menos algo de insulina antes de una comida, que es el tratamiento estándar. Damiano apuntó que esto se podría lograr con un botón para antes de la comida y el usuario podría elegir si la comida de carbohidratos va a ser pequeña, mediana o grande.
La próxima serie de ensayos también evaluará un dispositivo que incluye solamente insulina, porque es probable que esté disponible más rápido. El motivo es que ahora el glucagón sólo está aprobado por la FDA en una forma congelada en seco como medicamento inyectable de rescate. Pero no para que se administre a través de una bomba de insulina en dosis pequeñas, como sería el caso del páncreas artificial. Tanto Damiano como Russell creen que es posible contar con un sistema de ciclo cerrado únicamente de insulina para los pacientes dentro de cinco años más o menos.
“El objetivo del páncreas artificial es tratar de restaurar la fisiología normal lo más cercana posible a la del órgano real, y este estudio demuestra que esta tecnología es una realidad y que funciona en personas reales”, dijo Aaron Kowalski, vicepresidente asistente para la investigación del control de glucosa y director del Proyecto del Páncreas Artificial de la Juvenile Diabetes Research Foundation (JDRF). “Hace muchos años que hablamos sobre el potencial teórico del sistema de ciclo cerrado y ahora vemos el potencial real. Estas tecnologías se convertirán en sistemas reales y tendrán el potencial de transformar el manejo de la diabetes”.
Un médico neozelandés desarrolló un método que utiliza el implante de islotes de cerdo microencapsulados, los cuales podrían proveer una respuesta al problema de suministro de insulina en quienes padecen esa enfermedad. En qué consiste

Bajo el título “Trasplante de islotes porcinos microencapsulados: experiencia clínica y potenciales beneficios en el control metabólico de la diabetes tipo I”, el profesor doctor Robert Elliott brindó un completo panorama sobre el desarrollo de la enfermedad a nivel mundial, su evolución, los tratamientos actuales y las más recientes novedades en la materia.
En un encuentro organizado por la Fundación H. A. Barceló médicos diabetólogos, clínicos y nutricionistas, biotecnólogos y biólogos especialistas en trasplante celular, profesionales de ciencias de la salud y estudiantes de los últimos años de la carrera de Medicina presenciaron la conferencia sobre los últimos avances en la investigación de la diabetes tipo I, que dio el neozelandés en la Argentina.
La diabetes es la enfermedad crónica de más rápido crecimiento en el mundo que hoy afecta a 246 millones de personas. Entre el 10 y el 15% de todos los casos de diabetes, corresponden a la tipo 1 (insulino dependiente). El desarrollo de este tipo de diabetes es la consecuencia de un fenómeno de autoinmunidad que provoca la destrucción de las células beta del páncreas dejando de producir insulina. En la actualidad, existe un solo tratamiento capaz de permitir la supervivencia de los pacientes que padecen este problema: la insulinoterapia que, si bien es la mejor alternativa existente, se sabe es incapaz de lograr un control metabólico perfecto de la glucemia.
Los avances en la investigación
Es sabido que el Alotrasplante Intrahepático con inmunosupresores es de uso clínico en la hipoglucemia severa pero que no es la respuesta al tratamiento de diabetes tipo 1. Sucede que las células productoras de insulina derivadas de una célula madre que está en su inicio, puede superar el problema de suministro pero no el tratamiento total. Lo mismo se aplica a las células genéticamente modificadas (no-islotes) para la producción de insulina en demanda.
Frente a la imperfección de la insulinoterapia por las complicaciones que acarrea la inmunosupresión, el profesor doctor Elliott desarrolló un método que utiliza el implante de islotes de cerdo recién nacido microencapsulados (ICRNm) en alginato. Estos islotes proveen una respuesta al problema de suministro, y serían un potencial para realizar implantes sin inmuno supresores. Los mismos operan en forma autorregulada, secretando insulina en forma eficiente, mejorando el control metabólico del azúcar en sangre, logrando niveles casi normales de Hemoglobina glicosilada y evitando la aparición de complicaciones propias de la diabetes.
El doctor Elliott y su equipo utilizaron los cerdos de las Islas Auckland para desarrollar este método, pues están libres de contaminación y daños. El primer trasplante fue practicado en Rusia en el año 1997.
Durante su ponencia, el doctor Elliott explicó los prerrequisitos de esta práctica, las características ideales de las cápsulas y materiales a utilizar en el proceso, los métodos para la preparación del trasplante, el criterio de liberación, los modelos para el Inmuno rechazo y la eficacia así como cuestiones de reglamentación.
También presentó los resultados de estudios en roedores y primates diabéticos además de la detección de insulina porcina en ensayos clínicos actuales que el experto lleva adelante en Rusia y Nueva Zelanda para el estudio de la seguridad y eficacia de este tratamiento. Esta investigación se encuentra en la fase 2 de estudio en la Argentina.
Dolor Neuropático
Muchos pacientes diabéticos presentan un tipo de dolor llamado neuropático que altera su calidad de vida y disminuye su capacidad de realizar actividades propias del día a día. Los síntomas varían en función de cada persona así que el especialista instaurará un tratamiento en función de cada paciente. El doctor Romà Sola, neurofisiólogo clinico del Centro MC Mutual de Barcelona, explica la afectación general que sufren los pacientes con dolor neuropático.
Localizar el Dolor Neuropático
En las personas diabéticas existen unos signos de alarma que hacen sospechar que hablamos de dolor neuropático. Estas molestias se localizan en las extremidades inferiores, sobre todo en los pies, y hacen que el paciente tenga sensación de pinchazos, hormigueo, sensación de entumecimiento, de quemazón… Este problema puede ser detectado por los médicos de cabecera pero son los endocrinos y el diabetólogos los que se suelen encontrar con él, y el neurólogo quien lo acaba tratando. Muchos de estos pacientes acabarán visitando las unidades de dolor.
Saber Detectar el Dolor Neuropático
Muchas personas no han sido correctamente diagnosticadas y no saben que padecen esta patología. También puede confundirse con alguna patología vascular que afecta alas extremidades inferiores como la enfermedad de oclusión arterial. El 60% de los diabéticos sufrirán algún tipo de neuropatía de los cuales el 40% desarrollará dolor. Por lo tanto hay que estar alerta ante los signos propios de esta enfermedad y saber comprender y entender a los pacientes que acuden con este tipo de molestias a la consulta médica. Un diagnostico temprano facilita mucho el tratamiento.
Tratar el Dolor Neuropático
Lo cierto es que no existen tratamientos para prevenir o revertir una neuropatía diabética, ya que hablamos de alteraciones en unas fibras nerviosas. Lo más importante es controlar la glucemia de la diabetes y tratar el dolor asociado a esta alteración de los nervios. Los fármacos disponibles son los de la familia de los antiepilépticos y los antidepresivos.
Afectación a la Calidad de Vida
Como comentábamos el dolor neuropático tiene una gran afectación en la calidad de vida del paciente. Este dolor crónico de meses de evolución afecta al estado anímico de la persona, que puede padecer un síndrome depresivo al padecer alteraciones en su movilidad, en su forma de relacionarse en el trabajo, con su pareja, con los amigos, etc. Estos pacientes están muy afectados por lo que hay que tener mucho cuidado al tratarlos y demostrarles que se entiende lo que es su dolor.

Nada como la comida ‘basura’ para que, además de elevar el riesgo de obesidad, diabetes y patologías cardiovasculares en los niños, se aumente también las posibilidades de padecer asma en la infancia, tal y como acaba de poner de manifiesto un estudio internacional en el que España es el único del mundo que participa con más de un centro investigador.
“Tres o más hamburguesas a la semana son suficientes para elevar el riesgo de asma y sus síntomas en los menores, particularmente entre la población infantil de los países desarrollados”, aclara a ELMUNDO.es Gabriele Nagel, del Instituto de Epidemiología de la Universidad Helmholtzstr (Alemania) y autor principal del ‘Estudio Internacional de Alergias y Asma en Niños’, (ISAAC, sus siglas en inglés); en el que han intervenido también centros de Madrid, Valencia, Cartagena y Almería.
ISAAC se inició en 1992 en 20 países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo. Gloria García Hernández, del servicio de Neumología infantil del Hospital Doce de Octubre de Madrid y una de las participantes españolas en el trabajo, aclara que “estos nuevos datos de corresponden a la fase II, realizada con una submuestra de 29.579 menores de entre ocho y doce años de los 50.000 que se reclutaron en el inicio de la investigación y a los que se realizaron cuestionarios sobre dieta y padecimiento de asma, rinitis y dermatitis atópica”.
Así, en esta segunda fase del estudio, en la que han participado más de 2.000 menores nacionales, todos los chicos y chicas además de los cuestionarios se sometieron a “muestras sanguíneas tanto alérgicas como genéticas, además de pruebas de provocación bronquial. También se analizó el polvo de sus casas”, aclara la neumóloga infantil.
Los datos, publicados en el último número de la revista ‘Thorax’, revelan que tanto la ingesta de fruta, como de pescado y de vegetales cocinados “se asocia a una disminución del asma y de sus síntomas, tanto en los niños de países ricos como en los pobres”. Incluso, en conjunto, la ingesta más frecuente de estos alimentos contribuye a una menor prevalencia de la patología a lo largo de la vida.
Por el contrario, la ingesta frecuente de hamburguesas se relaciona con una prevalencia elevada de asma y sibilancias en la población infantil. “Esta relación no la hemos encontrado con el consumo de carne roja”, destaca la investigadora alemana.
Los autores tuvieron en cuenta variables que pueden alterar los resultados como la exposición al humo del tabaco, al polvo de casa, antecedentes familiares de asma, dermatitis atópica y rinitis, así como la práctica de ejercicio a la semana.
“En definitiva, la dieta mediterránea protege del asma a los niños, mientras que las hamburguesas elevan el riesgo de enfermedad, especialmente en los menores no alérgicos de países ricos”, insiste la firmante principal del trabajo que aclara que “la relación entre comida ‘basura’ y asma también puede deberse a que este tipo de dieta se relaciona con otros hábitos de vida que incrementan el padecimiento de la enfermedad y que no se dan en países pobres”.
Dado que el pescado, las frutas y verduras “se recomiendan para la prevención cardiovascular y el cáncer, nuestros resultados sugieren que las iniciativas públicas destinadas a promocionar este tipo de dieta, resultan también beneficiosas en el asma infantil, y podrían ayudar a reducir una de las patologías más frecuentes en menores de todo el mundo.
La investigación ISAAC no concluye aquí. “Ya se está pensando en la elaboración de más ensayos que corroboren estos datos y que ayuden a clarificar aún más la relación entre dieta y asma”, adelanta la doctora del Doce de Octubre.
PARCHES PARA LA DIABETES
Un parche podría sustituir a las agujas para la inyección de la insulina. Un parche que se adhiere a la piel y que contiene muchas “microagujas” podría sustituir a las tradicionales inyecciones de insulina, con la intención de ofrecer un tratamiento menos doloroso y más seguro a aquellos que deben inyectarse insulina para el control de su Diabetes, según lo revela un estudio científico de la Sociedad Química Americana de Washington D.C. en Estados Unidos.
Este tratamiento, además, podrá ser usado como una forma de vacunación y para otro tipo de padecimientos que impliquen varias inyecciones como es el caso de la Diabetes.
Cada “microaguja” es de algunos cientos de micrones de longitud, más o menos del grosor de un cabello humano, por lo que no causarían ninguna molestia en quien los use. El Dr. Mark Prausnitz, del Instituto de Tecnología de Georgia y portavoz del estudio dijo que su meta “es poder eliminar la necesidad de utilizar jeringas hipodérmicas y remplazarlas por un parche que pueda ser menos doloroso y simple de aplicar para los pacientes que las necesitan” y añadió “si podemos convertirlo en algo tan sencillo como colocarse un curita estaremos abriendo las puertas para que las personas puedan auto-administrarse su medicina sin requerir entrenamiento especial”.
Según los investigadores, la aplicación de los estos parches podría hacer de las vacunas contra la gripe una cosa del pasado, así como ayudar en el tratamiento de la Diabetes, ya que lo haría más fácil, cómodo, efectivo y seguro de realizar.
En los estudios realizados con ratones de laboratorio, los parches de “microagujas” fueron tan efectivos como las inyecciones tradicionales y según sus creadores podrían incluso ser utilizados para administrar medicamento a los pacientes con Degeneración Macular que es una condición frecuente en pacientes con Retinopatía Diabética producto de un mal control de la Diabetes. En este caso, en algunas ocasiones estos pacientes requieren medicinas que deben ser inyectadas, cada mes, directamente en los ojos.
Sin duda un descubrimiento que puede ser positivo en el tratamiento de la Diabetes tipo 1 y para los pacientes con Diabetes tipo 2 que necesitan recibir insulina.
Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán, informaron que las afectaciones a la salud ocasionadas por la obesidad son tan graves que pueden provocar serias limitaciones para el desempeño laboral y el desarrollo de una vida normal, como es el caso de la diabetes mellitus.
Las 28 pensiones de invalidez que se otorgaron durante 2009 en Yucatán por este padecimiento, pudieron haberse evitado con la práctica de deporte, una alimentación sana y el estricto seguimiento de las indicaciones por parte de los especialistas en salud.
Durante los últimos cinco años del total de dictámenes de invalidez, 137 correspondieron a esta entidad.
Conforme a la Ley del IMSS, el dictamen de invalidez se otorga a aquel asegurado que se halle imposibilitado para procurarse mediante un trabajo igual, una remuneración superior al 50 por ciento de lo habitual percibido durante el último año de trabajo, y que esa imposibilidad sea ocasionada por una enfermedad general o accidente no profesional.
Para acceder a este derecho es indispensable que el asegurado se encuentre vigente o dentro del período de conservación de derechos. El dictamen podrá emitirse en forma definitiva o temporal, en cuyo caso se realizará una revaloración. En el caso de las pensiones por diabetes la gran mayoría genera daños irreversibles. Boletín de la delegación del IMSS en Yucatán.
El inventor y científico norteamericano Raymond Kurzweil ha visitado Madrid para dar a conocer su particular visión del futuro de la sociedad, invadida por las nuevas tecnologías. Entre otras predicciones, asegura que habrá glóbulos rojos robóticos que permitirán esprintar durante quince minutos o sentasre en el fondo de una piscina durante cuatro horas.
Durante su intervención en unas jornadas de Telefónica, Kurzweil ha incidido en la importancia de la innovación para la medicina, que, a su entender, se ha convertido “en otra tecnología más”. En este sentido, la rápida evolución del sector, que crecerá “un millón de veces más” en veinte años, cuenta con un papel relevante.
Según su visión, la tecnología se está volviendo más pequeña y “está desapareciendo” a nivel físico. En este sentido, avanzó que probablemente los ordenadores comenzarán a desaparecer a partir de finales de este año y en el año 2029 se producirá “una fusión” de la tecnología con el cuerpo.
Kurzweil aseguró que incluso se podrán introducir ordenadores en los cerebros para curar enfermedades como el parkinson, de forma que ya no se tratará de un experimento, sino de una terapia. “De aquí a 20 años esos equipos que ahora tienen el tamaño de un guisante y que requieren cirugía, tendrán el de una célula y no necesitarán de intervención quirúrgica”.
Por otra parte, el científico afirmó que gracias a las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) y su “efecto democratizador” se produjo la caída de la Unión Soviética. “Precisamente, cuando el Gobierno soviético ya no tuvo el control de los canales de información, mi predicción en la década de los 80 fue que unas cuantas máquinas de fax iban a acabar con la Unión Soviética y así fue”", comentó respecto a una conversación que mantuvo con Mijaíl Gorbachov.
El proyecto del genoma humano se anunció en la década de los años 90 y fue acogido con gran escepticismo entre los científicos: a mitad del proyecto tan sólo se había descifrado el 1% del genoma, pero luego se experimentó un crecimiento exponencial, multiplicándose por dos los hallazgos cada año.
Según Kurzweil esto supuso “una progresión espectacular” y los costes se redujeron a la mitad cada vez. Así, en la actualidad disponemos de 23.000 programas de software sobre el genoma “que nos ayudan a discernir los genes que no necesitamos de los realmente útiles e incluso aquellos que podemos cambiar a través de la terapia génica in vitro”.
Por ultimo, avanzaó que las TIC también van a transformar la energía y el abuso de los combustibles fósiles, ya que utilizan muy pocos recursos y son beneficiosas para el medio ambiente, como las células solares. “La energía solar va camino de convertirse en el 100% del suministrador de energía de todo el mundo”.
Mediante una nanovacuna, un grupo de investigadores de la [1] Universidad de Calgary (Alberta, Canadá) ha conseguido curar con éxito la diabetes tipo 1 en ratones y retardar la aparición de la misma a los que poseían riesgo de adquirirla
Los investigadores estaban buscando detener la respuesta autoinmune que causa la diabetes tipo 1 sin dañar las células inmunes que nos protegen de las infecciones. Y descubrieron que nuestro organismo posee un mecanismo que pretende detener el desarrollo de enfermedades autoinmunes. Traduciéndolo a la diabetes, es como si hubiese una pequeña pelea interna en la que unas células agresivas quieren causar la enfermedad (células T) y otras débiles procuran detenerla (células beta). Así, el grupo de investigación, produjo una vacuna única usando nanopartículas de oro (ver fotografía), recubiertas de proteínas (denominadas moléculas de [11] MHC) que son reconocidas por el sistema inmunitario y que estimulan la parte de este sistema que nos permite defendernos frente a las infecciones.
En los ratones en los que se probó la vacuna, se observó dos logros trascendentales. Por una parte, los ratones que estaban predispuestos a padecer la diabetes tipo 1, no la desarrollaron y por otro lado, en los que ya la habían desarrollado, el páncreas recuperaba su capacidad de producir insulina, pudiendo así detener la enfermedad en el momento en que aparece.
Santamaría considera que esta nanovacuna podría comenzar a aplicarse a humanos, en ensayos clínicos de fase I, en el año 2012. Y lo más importante es que si se cumple el paradigma sobre el que se basa esta nanovacuna, entonces se podría aplicar también a enfermedades inmunes crónicas como la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple.
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El agregado de compuestos bioactivos de estos frutos secos podría proteger contra los procesos de inflamación crónica, asociada a la resistencia a la insulina y a la diabetes
Se tiene la costumbre de comer las nueces por puñados, aunque también pueden emplearse como ingrediente de multitud de recetas: desde ensaladas, platos de pasta, arroz o legumbres, hasta deliciosos y nutritivos postres y propuestas para energéticos desayunos. Si se integran estos y otros frutos secos de cáscara, al natural, en las distintas prácticas culinarias, es más fácil consumirlos a diario y beneficiarse de sus propiedades.
Nueces para la diabetes
El vínculo entre los nutrientes de los frutos secos en general, y de las nueces en particular, y la salud del corazon y los vasos sanguíneos ha quedado demostrado en multitud de estudios científicos y epidemiológicos. Las referencias más recientes quedan recogidas en el libro “Frutos secos, salud y cultura mediterráneas”, que dedica varios capítulos a esclarecer el papel fisiológico de los distintos componentes por separado (grasas insaturadas -ácido alfa-linolénico-, fibra, antioxidantes) sobre este asunto.
La inflamación crónica es una etapa clave en las primeras fases del proceso aterosclerótico que predice el futuro de los eventos cardiovasculares. A su vez, varios marcadores de inflamación se han identificado como predictores independientes de la diabetes en diferentes estudios prospectivos en humanos. De hecho, se ha sugerido que la inflamación crónica está ligada de forma estrecha con la génesis de la resistencia a la insulina. La revisión informa de los mecanismos por los cuales algunos componentes bioactivos de las nueces en su conjunto, como el magnesio, la fibra, el ácido alfa-linolénico (en las nueces), el aminoácido L-arginina, diversos antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados, pueden proteger de manera sinérgica contra la inflamación y, en consecuencia, disminuir la resistencia a la insulina.
De ahí que sea interesante el consumo diario de frutos secos de cáscara al natural, en especial de nueces, por su papel protector no sólo en caso de problemas de corazón o hipercolesterolemia, sino también por parte de quienes tienen diagnosticado sindrome metabolico resistencia a la insulina o diabetes.
Nueces hasta en la sopa
Un momento de reflexión es suficiente para que surjan incontables ideas para incluir las nueces a diario, más allá del típico puñado tomado entre horas, en el almuerzo o en la merienda. Del recetario de CONSUMER EROSKI, se ha seleccionado una lista de recetas con estos frutos como protagonistas, que abarca apetitosos platos de ensalada, pasta y arroz, mezclas con legumbres, acompañamientos de carnes, deliciosos postres y energéticas propuestas para unos desayunos originales y saludables.
Las ensaladas a las que se añade un puñado o una picada de nueces resultan deliciosas, tal y como sugiere la de queso y nueses manzana y salsa de yogur, lentejas, canonigos, escarola y queso azul, aguacate y uvas o la templadas con setas y endibias.
Los frutos secos pueden emplearse como decorado de cremas de verduras, como la de calabaza o sopas, y resultan un contrapunto interesante de textura y sabor. Las recetas de pasta, arroz y cuscús se prestan a mezclarse con salteados, majados o salsas de nueces como los tallarines, los rabiolis, las cintas o el arroz con esparragos o en ensaladas con pera. Los segundos platos de pollo, cordero y otras carnes de sabores marcados admiten la mezcla con frutos secos y frutas desecadas como la receta de redondo.
Son tradicionales los postres que mezclan las nueces con requesón, cuajada o queso y membrillo. Y las nueces son las elegidas para preparar diversidad de pasteles, bizcochos, magdalenas, compotas o frutas asadas como la de naranjas con salsa de nueses y miel. Más empalagosa puede resultar la intxaursalsa, una sopa dulce de nueses. Estos frutos se pueden añadir al muesli y se venden panes y galletas que los contienen. Otros deliciosos y energéticos desayunos se componen de tostadas de pan con crema de nueses o leche y pasas.
UNA RACIÓN: UN PUÑADO
Desde la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria se recomienda consumir entre una y cinco raciones por semana de frutos secos de cáscara, por su asociación indiscutible con la prevención de accidentes cardiovasculares. La cantidad entendida como saludable equivale a 25 gramos netos, al natural, que representa un puñado de estos alimentos ya pelados. Aunque son muy energéticos por su concentrado en grasas, proteínas y calorías, varios estudios desmienten que, consumidos en su justa medida, conduzcan al sobrepeso y a la obesidad. Incluso su consumo habitual podría ayudar a controlar el apetito y, por consiguiente, el peso, dada su concentración en fibra, con reconocida función saciante.


